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¿Cómo cuidar la piel escamosa?

Nuestra piel está expuesta a múltiples factores que pueden dañarla como el estrés, el medio ambiente, el sol, el frío... provocando irritación, sequedad o descamación. Cuando se sufre una excesiva deshidratación, una quemadura, una enfermedad o una infección, como consecuencia puede presentarse el desprendimiento de la capa externa de la piel. Una piel escamosa también puede ser resultado de otros padecimientos o afecciones, por ello es importante identificarla y tratarla adecuadamente.

Las afecciones más comunes que pueden provocar una descamación de la piel son:

·   Piel seca

·   Trastornos del sistema inmunológico

·   Enfermedad genética

·   Infección

·   Alergias a diferentes componentes, incluso cuando te pintas el cabello.

·   Enfermedades como pie de atleta, dermatitis atópica, dermatitis seborreica, piel seca, psoriasis, escarlatina, cáncer, tratamientos oncológicos, entre otros.

·   Quemaduras solares

Una piel escamosa, es fácil de identificar, pues es el desprendimiento visible de las capas externas de la piel, puede empezar en cualquier parte del cuerpo y por lo general se acompaña de comezón y enrojecimiento. Llevar una vida saludable y tener cuidados constantes influye directamente en la prevención y tratamiento de este padecimiento, a continuación, te decimos algunas cosas que puedes aplicar desde tu casa para prevenir y ayudar a tu piel a restaurarse:

·   Come saludable y bebe al menos un litro y medio de agua al día.

·   Humecta diariamente tu piel y cuantas veces lo necesite durante el día. La Crema Hidratante de CeraVe, está hecha a base de ingredientes que son suaves con tu piel. Te ayudará a que tu piel se sienta fresca e hidratada durante todo el día, su fórmula que se compone de 3 ceramidas esenciales, ácido hialurónico y la tecnología MVE (hidratación prolongada durante 24 horas), ayuda a retener la humedad natural y sobre todo a restaurar la barrera protectora que la piel, necesaria para combatir los factores externos.

·   Toma baños cortos y con agua tibia. Evita lavarte constantemente la piel, procura hacerlo una vez al día y el rostro hasta dos veces al día. Seca tu piel suavemente dando pequeños golpecitos con la toalla.

·   Utiliza jabones neutros y adecuados para tu tipo de piel, libres de alcohol o fragancias.

Si a pesar de llevar a cabo estos sencillos consejos, las molestias persisten, lo más recomendable es que consultes a tu médico, pues podría ser necesario tomar algún medicamento.

Si no tienes ninguno de estos padecimientos, no esperes a tenerlos. Sigue estos consejos y goza de una piel hermosa y con apariencia saludable.